jueves, 28 de agosto de 2008

Celebración con contratiempos: el quinto aniversario de la CVR y el enfrentamiento con infiltrados fujimoristas

Este jueves 28 de Agosto tuvo lugar un evento de gran trascendencia para todos quienes creemos en el valor de os derechos humanos: la conmemoración del quinto aniversario del informe final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación. El evento comenzó alrededor de las 4 de la tarde, por algunos contratiempos llegué recién a las 7 como el único representante del consejo de Letras que hizo acto de presencia. Había en una parte del pasto un conjunto de velas conmemorativas de las víctimas de la violencia, una banda de música folklórica y grupos de actores con trajes típicos de los Andes que se iban presentando frente a una nutrida concurrencia de todas las procedencias: estudiantes universitarios, escolares, grupos parroquiales, asociaciones de víctimas, activistas de diversas ONGs y movimientos de derechos humanos de toda clase.


En ese momento estaba hablando la defensora del pueblo, Beatriz Merino en un interesante discurso en el que resaltaba la lucha de la Defensoría contra la impunidad y la imprescriptibilidad de violaciones de los derechos humanos cuando se ven casos como los de Barrios Altos y la Cantuta o El Frontón y San Juan de Lurigancho. Después siguió la hija del dirigente minero asesinado por paramilitares de Rodrigo Franco, Saúl Cantoral, exigiendo reparaciones y castigo a los culpables. Yo iba paseando de un lado buscando a colegas que hubiesen asistido al evento (nunca tantos como hubiese querido a pesar de la numerosa concurrencia). En eso llegó el plato fuerte: la intervención de nuestro ex rector y ex presidente de la CVR, Salomón Lerner. Su discurso denunciaba los escasos avances en estos años en el cumplimiento del aporte de la comisión, la permanencia de los males sociales que habían dado pie a la violencia y el mantenimiento de un orden político marcado por el primitivismo y la escasa propensión al diálogo de muchos de sus representantes. Y fue justo en ese momento, en una imagen extremadamente gráfica que pareció reflejar todo lo que había diciendo que unas 20 personas se sacaron los polos y mostraron otros con el retrato de Fujimori: eran infiltrados y empezaron a atacar las velas dedicadas a los muertos y a enfrentarse con los asistentes. Su agresión se debía menos a las palabras del orador que al hecho de que la televisión se hubiese puesto a transmitir el evento y quisiesen robarse cámaras.


En ese momento temimos lo peor, ¿se desataría una batalla campal? ¿estarían armados? ¿la policía entraría a dispersarnos? Por suerte no hubo nada de eso. La mayoría de que estabamos ahí demostramos que no eramos la clase de gente a la que se había referido Lerner y sólo coreamos consignas de repudio contra la agresión. Finalmente los invasores fueron dispersados y el evento siguió sin mayores contratiempos (una intervención de Ronald Gamarra y una escenificación de pueblos andinos de clausura seguida por los entusiastas bailes de algunos).

Sin embargo, nos quedó un mal sabor de boca. De repente las palabras de Lerner (y también las de Gamarra) sobre los peligros de la intolerancia y de una reacción antidemocrática que amenazase lo logrado en derechos humanos se volvió algo mucho más vívido. Literalmente, vivimos la amenaza en carne propia. Y por un momento me puse a pensar en el horror de esos asesinos ayacuchanos o de esos mismos pobladores y estudiantes limeños en Barrios Altos y La Cantuta, cuyas vidas fueron cegadas de un momento a otro por la irrupción brutal de unas fuerzas del orden que pisotearon las reglas democráticas con el aval de la clase política, representada, entre sus miembros más "ilustres", por los fujimoristas. Pero no todo fue miedo o amargura, el acontecimiento produjo en mí y seguramente en muchos otros, una reafirmación de nuestra determinación en defender la cultura de paz y los valores democráticos pues cuando estos se degradan las personas están a merced de la horda, ya sea esta de terroristas, paramilitares, agentes del gobierno o simplemente ciudadanos intolerantes.

















Cerraré este comentario con una breve reflexión. Desde que salió el informe de la CVR se la ha calificado su propuesta de derechos humanos como la agenda de una izquierda caviar representada en las ONGs y universidades (la Católica muy notoriamente) desconectada de las opiniones y las experiencias de la gente de a pie. Quizás tengan en parte razón. El interés por el tema ha sido preferentemente el de una minoría "ilustrada" y la la izquierda lo ha apoyado con un entusiasmo mayor que otros grupos, haciendolo aparecer a ojos de fuera como algo exclusivo a su propuesta. Por lo mismo le han dado un enfoque posiblemente más radical que el que tenían en mente muchos comisionados, enfocándose sobretodo en los excesos del ejército con un sesgo que algunos consideran demasiado anticastrense y prestando quizás muy poca atención a los igualmente graves crímenes de los subversivos. Pero de ser las cosas así yo me pregunto, ¿por qué no puede ser la protección de los derechos fundamentales, la reparación a las víctimas de las violaciones a estos y el castigo a los responsables un interés del grueso de la sociedad? ¿que tengamos diferencias sobre como interpretar la labor de la comisión debe impedir que estemos de acuerdo en que se cometieron actos criminales y en que no puede haber justicia sin reparación? No estoy de acuerdo en pensar que haya que ser un radical para apoyar la causa de la dignidad humana, ¿no es acaso este un principio de la fe cristiana arraigada en nuestra sociedad? Este es un problema que nos concierne a todos y merece ser defendida con más entusiasmo justamente por aquellos que están más expuestos al abuso, quienes no son precisamente académicos o estudiantes comprometidos. Esta no es la causa de rojos, azules o verdes, es la causa de la democracia y todos debemos unir fuerzas en su promoción porque en ella gana la mayoría.

Agradecimientos por las imágenes a http://renatoconstantino.blogspot.com/2008_08_01_archive.html

jueves, 17 de julio de 2008

Comentarios sobre la prohibición de fumar en el campus

Ayer apareció un comunicado donde se anunciaba la aplicación en nuestra universidad del Reglamento de la Ley N ° 28705, la Ley General para la Prevención y Control de los Riesgos del Consumo del Tabaco que que –entre otras medidas– prohíbe fumar en áreas abiertas y cerradas de establecimientos públicos y privados dedicados a la salud y a la educación. En el comunicado se anunciaba que, en ese sentido se prohibiría fumar en cualquier espacio, abierto o cerrado, al interior de nuestro campus. Debo confesar que yo no soy fumador y que esta medida no me afecta en realidad en lo más mínimo. Sin embargo, varios amigos aficionados al cigarro me pidieron decir y hacer algo al respecto de algo que consideraban demasiado riguroso y un atropello a sus derechos. Como representante en el Consejo de Letras y teniendo en cuenta mis principios de justicia he decidido pronunciarme cuanto antes sobre el tema.

Un enunciado liberal es que uno puede hacer lo que desee siempre y cuando no haga daño a los demás, ¿el cigarro es tan dañino como para violar la libertad de consumirlo? Que yo sepa han sido los liberales los más entusiastas en llevar adelante esta clase de leyes aunque parezca una contradicción insalvable con sus principios. Después de todo, ¿qué hace al cigarro peor que el alcohól y la marihuana? No soy un entendido en el tema pero me cuesta creer que por estar a unos metros de gente que está fumando en un jardín o frente a una fotocopiadora estemos expuestos a un especial peligro. Del mismo modo, dudo de que el humo de los cigarros dentro del campus pueda ser tan intenso como para producir daños drásticos en el medio ambiente. En realidad los únicos que sufren los efectos del tabaco son los propios fumadores pero, ¿cuántas cosas habría que prohibir con ese argumento?

Francamente todo esto me parece discriminación abierta contra los fumadores. Las campañas "educativas" y medidas como éstas llevan a que se les estigmatize y se les excluya del espacio público. Al paso que vamos sólo se les permitirá fumar en sus casas y eso con suerte, ¿y no están los progres contra toda forma de discriminación? En una sociedad democrática existen una serie de libertades y bienes básicos que no pueden ser dejados de lado para obtener otros secundarios. Aquí en nombre de un bien secundario como es un concepto bastante abstracto de bienestar y de una libertad igualmente secundaria (la de estar libre en todo momento de oler o mirar humos molestos) se sacrifican nada más y nada menos que otro bien como el de la igualdad de derechos y el libre uso del espacio público. No digo que vayamos camino a un Estado policial pero esta clase de regulaciones son más dignas de uno que de un sistema democrático que se respete. De hoy en adelante los que fuman son profesores y alumnos de segunda clase y deben ser castigados por "joderse los pulmones".

A pesar de todas mis críticas creo que esta ley es más producto de un uso deficiente del lenguaje jurídico que de una sincera voluntad represora. El problema es que se ha confundido colegios con universidades en el amplio término de "centros educativos". Olvidan que la universidad no es exclusivamente un centro educativo (como un hospital sí es un centro de atención sanitaria) sino un espacio esencial de vida social para los que estamos en esta etapa de nuestras vidas y que privarnos de su disfrute es algo a lo que no tienen el derecho moral. Dentro de un colegio tiene cierta validez no dejar que los alumnos fumen, pues son instituciones con deberes formativos. En cambio las poblaciones universitarias se destacan por sus fumadores. Sacarlos del panorama es como si dejasen de haber jueves culturales, conciertos o gente vistiéndose como le de la gana.

Así como está la medida es absurda. A pesar de todo lo dicho no estoy siquiera en contra de que sea saludable que haya prohibición hasta cierto punto. En espacios cerrados como aulas, bibliotecas o auditorios es lógico que exista pues la acumulación de humo sí puede molestar a los no fumadores. Al aire libre, en cambio, uno es libre de alejarse de los fumadores, no hay necesidad de echarlos a la calle (sólo faltaría que se les prohibiese también en la calle). La solución es sencilla: que se aplique la norma en aulas y lugares cerrados pero que se dejen las áreas libres (en otras palabras, que las primeras sean áreas de fumadores y las segundas de no fumadores). Al final de toda esta reflexión me parece la alternativa más razonable y como miembro del consejo haré cuanto esté en mis manos para trabajar con mis colegas en apoyar toda propuesta en este sentido.

Considero que el reglamento tal como está resultará inaplicable en nuestro campus. No sólo los estudiantes fumadores buscarán tenazmente sus nichos para fumar sino también los profesores, ¿alguien ha pensado en prohibirles fumar dentro de sus oficinas? Porque por un lado es difícil considerarlas como lugares públicos y por otro sería una invasión demasiado descarada a su privacidad que se metan a imponerles esa norma. Lo más probable entonces es que sean los profesores y las propias autoridades los primeros en violarla, ¿Salomón Lerner no es por ejemplo aficionado al cigarro?. En el fondo eso no tiene nada malo sólo que es lamentable que los estudiantes no tengan la oportunidad de ocultarse al igual que ellos en las largas horas en la universidad pero fuera de las aulas. Por tanto lo menos que se esperaría que hagan cuantos se sientan afectados sería que se movilizen para defender sus derechos. Lo contrario no haría honor a nuestra reputación de alumnos comprometidos y pluralistas, ¿si no vamos a hacer nada cuando nos discriminan por fumar qué haremos cuando el cardenal trate de invervenir nuestra universidad?

domingo, 13 de julio de 2008

El afan de ganar más: rechazan pedido de Letras de no aumentar número de ingresantes

En mis dos primeras en el consejo surgió un tema de especial interés para toda la universidad. Lo que resultó de él fue bastante revelador de cuáles son las prioridades de quienes conducen la Católica. Temo que no pocos compartirán mi malestar al leer esta noticia.

Hace unas semanas Fidel Tubino, decano de Estudios Generales Letras presentó a la Oficina Central de Admisión una propuesta para mantener en 1400 el número de ingresantes para el 2009 (una cifra ya de por sí bastante alta) y de aumentar la cuota de los ingresos por ITS y Tercio Superior, que son las que reciben gente con mayores calificaciones. La propuesta fue aprobada por la oficina. Nuestra primera sesión como consejo el 3 de julio empezó precisamente tratando ese asunto y estuvimos de acuerdo por unanimidad en no aumentar el número de vacantes. Esperábamos que se tomase en cuenta nuestra preocupación. Sorpresivamente en la siguiente sesión del 10 de julio se nos dijo que el día anterior se había rechazado la iniciativa en el consejo univeritario, de hecho aparte de nuestro decano y de los representantes estudiantiles en la instancia (que no son un tercio de los miembros como reclamamos) nadie votó en contra del aumento, a pesar de los arguementos presentados por la Oficina de Admisión. El plan es aumentar el próximo año en 150 el número de ingresante sólo a Letras (en el caso de Ciencias podemos esperar lo mismo o más) y serían otros 150 más cada año.

¿Qué motiva a la universidad a seguir incrementando su alumnado aún contrariando la opinión de sus Estudios Generales? Según se nos dice es para realizar obras como la ampliación de la Biblioteca y del Comedor Central pero, ¿el problema con éstos no es acaso y en primer lugar el exceso de estudiantes? La infraestructura de Letras pasa por crecientes dificultades para afrontar el flujo de estudiantes: se hacen colas en las fotocopiadoras, faltan aulas, las salas de cómputo y de estudios no se dan abasto. A nuestra facultad no se le han dado, como ha dicho nuestro decano, el tiempo ni los recursos necesarios para adaptarse a éste crecimiento, ¿cuándo estarán haciendo un tercer piso por ejemplo? Sin embargo, los problemas más serios no pasan por la infraestructura sino por la superestructura. Con ésto me refiero a que no alcanzan profesores para cubrir la demanda académica. El resultado: se recurre a cientos de profesores contratados y no titulados sin la preparación adecuada para dictar y los docentes más antiguos -sobretodo los de Humanidades- no se dan abasto para dictar los numerosos cursos que se les asignan, eso sin contar la necesidad de contratar más personal administrativo para atender los servicios crecientemente demandados y los problemas administrativos. Si la situación es así ahora si sigue aumentando la población estudiantil es evidente que tenderá agravarse.

El aumentar los ingresos parece ser la única prioridad de nuestras autoridades en nuestro tiempo. Cualquier otro criterio y objetivo se supedita a este fin. Y parece que la calidad académica y nuestro propio prestigio estarían quedando relegados, como en cualquier universidad empresa. Como muestra de ello podría verse en el caso de ese terreno al lado del centro cultural. Se barajaba la idea de construir ahí edificios para albergar cursos de maestría de nuestra universidad ¿Qué se ha hecho con él ahora? Venderlo para construir oficinas y alquilarlas. Esto parece ser una de tantas manifestaciones de ese espíritu para el que el dinero es un fin y no un medio. Nuestro fin como institución es crecer, no simplemente ganar más. Aparte, si aumenta la población estudiantil se necesitarán siempre más recursos, más infraestructura, más profesores, más personal, por eso mismo más ingresos. Y que nos queda ahí: básicamente o subir las pensiones o seguir aumentando la población y generando más demandas ¿Se necesita ser especialmente brillante para ver que con eso se está generando un círculo vicioso?

Que yo sepa las grandes de estudio, las verdaderamente prestigiosas ni se llenan de estudiantes ni tienen como prioridad hacer dinero. Y eso es lo que muchas veces las diferencian de una universidad empresa o de una pública de mala calidad. En todo caso puede ser que esté siendo demasiado pesimista. Tal vez los planes de nuestra universidad funcionen y nos aseguren un futuro tan o más brillante que nuestra historia en las últimas décadas. Pero me reservo el derecho a dudar. Y desearía que decisiones tan importantes, que impactan tanto en nuestra vida como institución y que pueden causar malestar entre alumnos y profesores se debatiesen más antes de tomarse. No creo que es algo que deba salir directamente del pequeño círculo de la asamblea universitaria en donde predominan el rectores, los vicerectores y directores académicos. Sería sano que este asunto pasara por una discusión mucho más amplia que implique a sectores amplios y que, si es posible, sea revisado por la asamblea universitaria, que es sin duda una institución más representativa.

Desde este espacio y como representante de Letras, la unidad afectada por esta medida cumpliré con mi deber de promover este debate y de informarle sobre el tema. En este sentido, durante estas vacaciones estaré trabajando para que otros cuerpos estudiantiles se pronuncien y fijen una posición definida sobre el tema. Se está definiendo nuestro futuro como institución, nosotros somos quienes la sostenemos como institución y tenemos derecho a hacer oír nuestra voz en la decisión que se tome.

domingo, 22 de junio de 2008

Presentación del secretario general del APRA, Mauricio Mulder, en la Católica: Una pregunta incómoda

El jueves 19 de junio tuvo lugar en el aula L 105 de Letras la conferencia ¿Qué es ser aprista hoy? En la que se presentó el secretario general del APRA, Mauricio Mulder.
Durante su presentación y con exhaltación oratoria, el señor Mulder acusó a la comunidad universitaria y a la sociedad en general de tener un persistente sentimiento de antiaprismo que sería la razón de todas las críticas que les hacemos. Igualmente alabó la labor del actual gobierno e insistió en que el APRA es de izquierda y está comprometido con lograr el cambio social en las presentes circunstancias de auge económico, acusando de mala fe a quienes los acusan de derechizarse o de no cumplir con sus promesas. No soy nadie para rebatir estas afirmaciones, puede incluso que tenga razón y que quienes tengan dudas razonables de su labor tengan mala fe, no sepan ver bien la realidad o sean sencillamente impaciente. Tampoco pienso hablar de eso. Lo que me interesa mencionar es cuanto habló de la necesidad de una cultura democrática, de como el que acumula mucho poder hace mal a la sociedad y de cuánto apreciaba el ambiente pluralista y abierto al debate de ésta universidad (su alma mater) Lo digo porque, a pesar de haber sido de lo que más habló, la organización del evento parecía contradecir un tanto sus palabras. A diferencia de otros de temática polítca como el de ¿Qué es ser de izquierda en el Perú de hoy? no se permitió a los alumnos intervenir libremente, haciendo presentando sus inquietudes a mano alzada. En cambio, solo nos permitían dejar nuestras preguntas en papelitos, de las que Mulder escogería las más convenientes.
Ello provocó airadas reacciones de los estudiantes, casi un tumulto, que era respondido con hostilidad de parte de los organizadores, que llamaban al orden. En ese momento sentí que era mi deber tomar, como representante de Letras, de tomar la palabra. Me puse de pie, sin vacilaciones reclamé el derecho de mis compañeros a manifestarse espontáneamente una vez que había acabado la presentación. Intentaron callarme, insistí, la gente me apoyó. Entonces le mencioné a Mulder del conflicto que tenemos con Cipriani, le di a entender lo llamativo que nos resulta a todos que su ofensiva se haya producido en el actual gobierno (donde, como todos saben, está su aliado Rafael Rey) y le recordé de los inicios de la carrera política de Haya, luchando por la autonomía universitaria y contra la consagración del Perú al Sagrado Corazón, todo esto para llegar a la pregunta del millón......... ¿Cuál es su postura y la del partido ante este conflicto? Ovación de los asistentes. Mulder se pronunció a favor de nosotros, también lo ovacionaron y lo tendremos en cuenta cuando haya que defender nuestra causa.
Aún hubo otro momento en que debí salir a tomar la palabra. Un tanto cínicamente para muchos de nosotros Mulder nos dijo que su partido, que antes había participado en paros durante el gobierno de Toledo y ahora los condenaba, lo hacía porque en ese entonces ellos eran el gobierno y ahora la oposición. Ante los cuestionamientos del estudiante que había escrito esa pregunta sobre si eso justificaba acciones tan hostiles contra los manifestantes, se le dijo que no interrumpiese !A pedir aclaraciones sobre algo que había preguntado! Hubo indignación entre los estudiantes, vi que era hora de salir de nuevo en su defensa. Le hize un comentario algo irónico ¿En las conferencias de prensa los periodistas dejan en papelitos sus preguntas a los políticos? Nueva ovación. Esta vez la respuesta no fue tan amable, se comparó a gente con nosotros de figuretismo, al igual que los agitadores que convocan constantemente a paros. Personalmente no me considero un simpatizante del señor Huamán ni estoy seguro de si convenga tanta agitación, así que no entiendo la comparación ¿O es que invocar el juego limpio y democrático en igualdad de condiciones para todos es ser un agitador? No sé de cuando aquí la imparcialidad es subversiva. Como dirían otros en otras situaciones, solo hacía mi trabajo.
Debo mencionar antes de terminar que recibí de miembros de Acción Crítica denuncias de que personal que iba con Mulder les estuvo tomando fotos mientras presentaban un panel con críticas al gobierno de Alan García, al que algunos apristas tildaron de hostil. La verdad que el ambiente del evento era más bien el que parecía hostil. En todo caso espero ver pronto a otros de nuestros movimientos políticos presentándose (y los recibiremos a todos con los brazos abiertos, sean del PPC o del PNP), espero ver solamente un ambiente más distendido, más distendido, sin tanta seguridad y papelito manda. En la Católica somos equilibrados y democráticos. El tercio del que soy miembro es una muestra y esperamos que nuestros compañeros sigan el ejemplo en otras ocasiones que se nos presenten.
En estos días en Letras tuvo lugar la preinscripción en los cursos para el próximo ciclo. Para la mayoría de nosotros fue muy fácil. Convenientemente anunciada y con todas las facilidades, la cuestión consistió en un simple trámite. Sin embargo, la historia no fue así para todos.

Las facultades de Ciencias Sociales y Comunicaciones, al no anunciar convenientemente de la realización de las preinscripciones en campus virtual, dejaron a 70 alumnos sin preinscribirse, con todos los problemas que esto les acarreará con la inscripción. La mayoría de ellos están en Letras y pasaban a facultad (entre ellos la integrante del tercio Emilia Curatola). Es sencillamente indignante que sucedan esta clase de "errores administrativos" (todavía recuerdo aquel que nos dejó a los candidatos al consejo sin aula para debatir en vísperas de las elecciones) en una universidad que se considera monderna. Ante esta situación es imperativo que el tercio se pronuncie.

En estos días estaremos preparando una declaración a título nuestro, en apoyo a los afectados. Y para no quedarnos solo en palabras, esperamos estar hablando pronto con las secretarías académicas de Ciencias Sociales, Comunicaciones y Letras. Se está solicitando que se amplíen un día las preinscripciones en ellas y que esta vez se anuncie convenientemente de la fecha en Intranet. Estaremos trabajando por llegar a esta o alguna otra solución mientras dure el problema y esperamos que los afectados se acerquen a nosotros en caso nos necesiten, estaremos honrados en ayudarlos. Cuenten con nosotros.

lunes, 16 de junio de 2008

Exposición del rector sobre la autonomía universitaria del rector a los tercios estudiantiles y REAs

El martes 10 de junio a las 12:30 en el auditorio de Humanidades tuvo lugar una reunión extraordinaria de todos los tercios estudiantiles y los REAs (representantes estudiantiles en la asamblea universitaria) con el rector Luis Guzman Barrón y los vicerectores Marcial Rubio y Efraín Gonzales de Olarte. El tema que se trató fue el de la autonomía universitaria y de los esfuerzos de la universidad por preservarla a raíz del conflicto con Cipriani. La presentación se complementó con la entrega de un libro sobre el tema.

Como recordarán, en octubre pasado fallaron en primera instancia en contra de la demanda que nuestra casa de estudios interpuso contra la pretensión del cardenal Cipriani de arrogarse la administración de nuestros bienes. Esto se debió a motivos de forma (se había fallado en contra de la Universidad San Martín de Porres en un pleito con alguna vaga semejanza con este) mas no de fondo, según se afirma. Se espera una nueva sentencia alrededor de diciembre o enero. Como es usual, nuestras autoridades expresaron su confianza en tener la razón de su lado. Por mi parte, y creo que al igual que muchos, soy más suspicaz, no he dejado de considerar la posibilidad de que los dados estén cargados (Alan y compañía nunca nos han tenido mucha simpatía, otras universidades privadas desean serrucharnos el piso, el Opus parece tener las riendas de la Iglesia)

Según se nos informa:

. El Vaticano jamás ha apoyado las posiciones del cardenal en el conflicto (pese a que nuestro rector, de hecho, es el primero que no ha sido ratificado por la Iglesia)

. Cipriani, desde antes de llegar al arzobispado, ha manifestado pretenciones de intervenir en los asuntos de la universidad y pretende como Gran Canciller (dignidad que tan sólo le da la potestad de ratificar los nombramientos de catedráticos de teología) tener atribuciones superiores a las del propio rector.

. Su predecesor en el arzobispado había dejado zanjado cualquier futuro conflicto dejando una junta administradora de la herencia de Riva Aguero (que en verdad está lejos de formar el grueso de los bienes de la universidad) y ratificando nuestra autonomía en cualquier otra cuestión administrativa.

. La salida que plantean los más radicales de romper todo vínculo con la Iglesia está descartada, sólo se contempla la posibilidad de darnos un nombre propio (posiblemente el de su fundador o su rector más destacado) y quizás renunciar al título de pontificia (el cual, se nos dijo, es en nuestro caso puramente honorífico)

Ante nuestras interrogantes sobre si la universidad estaba dispuesta a hacer concesiones para "apaciguar" al arzobispado se nos contestó que la Católica está muy satisfecha con la posición que ocupa de espacio participativo, crítico y pluralista, la cual no tiene por qué contradecirse con los valores que la rigen. También negaron vehementemente que se hubiesen estado volviendo una universidad-empresa por seguir a la competencia, pues hay representación estudiantil en la toma de decisiones (y ciertamente en la San Martín o en la de Lima no hay tercios ni asambleas ni centros federados) y no se limita solo a entregar títulos sino a investigar. Declaraciones de buenes intenciones, a las que, sin embargo, no hay que mirar con tan mala fe. Solo espero que haya coherencia y que no vengan después con que hay que dejar de hablar de temas como género o de derechos humanos para quedar bien con un cardenal intolerante.

Por ahora se cree mucho en el uso de la razón y en el debido proceso, también en que la prensa nos seguirá apoyando (quizás porque usualmente es más progresista que nuestro pueblo). No dejo, sin embargo, de inquietarme y de pensar en el papel que nos tocará a alumnos y profesores si todo esto fracasa. Por ahora solo nos queda, como se nos dijo en esta ocasión, estar pendientes e informados de los sucesos. Sea como sea hay que estar preparados para pasar a la acción, yo estoy dispuesto a luchar, espero que mis colegas también lo estén y que alumnos en profesores en general dejemos de lado nuestras diferencias y salgamos a defender cuanto a hecho grande a la Católica, haciendo entender al resto de la sociedad la necesidad de sumarse pues, después de todo, nuestra universidad ha realizado y realiza un servicio a la nación.

domingo, 8 de junio de 2008

Elección del decano y primeras actividades en el tercio

El miércoles 3 de Junio a las 12:00 tuvo lugar la primera intervención del nuevo tercio estudiantil. Participamos en la elección del decano de Letras junto con la mayoría de los profesores electores de la facultad.

Se presentó primero la memoria de la última gestión. Se destacaron los cambios en el plan de Estudios, con la implementación de los cursos que ya nos son familiares (Redacción y Argumentación, Argumentación, Investigación Académica, Introducción a la Lengua y Literatura, Introducción a la historia del Perú y del mundo) y que se supone tienen como fin nivelar la formación académica de los miles de estudiantes que ingresan sin haber recibido la mejor preparación en el colegio. El otro aspecto importante fue el esfuerzo por promocionar la proyección social de la facultad para con otras universidades, las escuelas y la sociedad en general.

Aprobaba la memoria se pasó a la votación. Fidel Tubino se lanzó como candidato único para la reelección y sacó 71 votos a favor contra 3 en blanco. Un resultado predecible aunque en mi opinión satisfactorio, Tubino no ha hecho nada por desmerecer su puesto y por eso yo y el resto del tercio nos hemos mostrado de acuerdo con que continúe con su gestión.

Tras la votación tuvo lugar mi primera reunión con los colegas del tercio. Ahí definimos una agenda para las próximas sesiones que tendrá como eje llevar a la práctica las demandas de mejorar servicios como el de las fotocopiadoras, la mesa de partes, sala de cómputo y la de estudios. Asimismo se espera que antes de que se convoquen empezemos a implementar las iniciativas por la promoción estudiantil que propuse como el lanzamiento del blog del consejo y la colocación de un panel más visible y periódicamente actualizado con nuestras actividades.