sábado, 4 de octubre de 2008

La prohibición de las proyecciones de los jueves culturales y el sorpresivo rigor antipiratería en la PUCP, ¿un simple exceso de celo?

Una intervención sorpresiva

El jueves 18 al mismo tiempo que estudiantes salían a reclamar por su derecho al medio pasaje, tenía lugar la semana de derechos humanos en la universidad y la FEPUC salía a buscar firmas para la ratificación de la Convención Interamericana de DDHH ocurrió un hecho que tomó a muchos por sorpresa. Las autoridades universitarias, más específicamente la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAES) atentaron precisamente contra uno de nuestros derechos: el de acceso a la cultura.

En una movida completamente sorpresiva la universidad al parecer quiso llevar a sus últimas consecuencias lo de "ser un ejemplo para para el país", esta vez mandando a clausurar una serie de proyecciones llevadas a cabo por grupos de estudiantes en el pabellón Z por usar material audiovisual pirata o descargado de Internet violando derechos de autor. Estos grupos presentaban semanalmente los jueves de 12 a 4 una variedad de contenidos como lucha libre (La raza), anime (AnimeH), telenovelas asiáticas, entre otros. Algunos de los afectados, como AnimeH llevaban varios años realizando sus actividades y tenían una afluencia constante de personas ajenas incluso a la comunidad universitaria. Resulta especialmente curioso que se haya tomado una medida tan drástica teniendo en cuenta que durante años se toleraron y se dieron salones y pantallas para estas proyecciones. Incluso en el caso de AnimeH sus actividades aparecían en la agenda oficial de Suplemento Q y se le dedicaron reportajes en la misma revista, el último hace tan sólo unos meses ¿Si nuestra universidad condena la piratería por qué dejo que dejó que se pasase durante años en sus dominios e incluso la promocionó? Creo que uno de los lemas que se mostraron por los 90 años fue "bienvenida la coherencia" pero aquí lo que percibo es arbitrariedad. Despues de todo la letanía contra los males de la piratería no es nada nuevo aquí y habría sido muy fácil negar la autorización a este tipo de actos. Quizás podamos hablar de diferencias entre la Dirección de Comunicación Institucional (DCI) que publica Punto Edu y Suplemento Q y la DAES, pero es en todo caso la segunda la que permite o deniega esto. Creo que no soy el único que piensa que cuando se sienta un precedente hay que respetarlo. Al menos eso se nos dice nuestro decano en las sesiones de consejo para disuadirnos de ser blandos con estudiantes a punto de perder su matrícula por su mal desempeño.

Contra la piratería, ¿y contra la cultura?

En estos casos se muestra como la aplicación de ciertas ideas que pueden ser válidas en una realidad pueden ser completamente desacertadas en otra. Algo como esto podría dar pie a disertar sobre cómo las ideologías o doctrinas filosóficas no pueden ser transplantadas en estado puro fuera de su contexto original sin caer en serias contradicciones con el nuevo medio o servir de crítica a los ideales reguladores de la vida social, que pretenden someterla a sus designios sin tener en cuenta como ella funciona y cuanto pueden llegar a chocar con ella en la persecución de sus fines. Pero prefiero dejar por esta vez de lado la metafísica ¿A qué viene todo esto entonces? Pues resulta que en este país me atrevería a decir sin equivocarme que el 95% de la música, películas y anime que consumimos son o bien pirateados -con Galerías Brasil, Polvos azules y rosados y el Centro Comercial Arenales como sus respectivos emporios- o bien descargados por Internet, lo cual en ambos casos significa que no se pagan derechos de autor. En todos estos casos los productos originales y con licencia son escasos, casi inexistentes y cuando los hay sus precios son exhorbitantes para la inmensa mayoría. Un amigo mío con una pasión inusual entre nosotros por la formalidad, se mandó a comprar en Estados Unidos los dvds originales de una serie de anime. Le costó cerca de 200 soles, si se hubiese dado una pasada por Arenales habría conseguido lo mismo por 10. Buenos, bonitos y baratos, los abominados piratas y descargas son sumamente eficientes en proporcionarle al consumidor más exigente lo que desea. Por tanto en el Perú el fan de anime, el melómano e incluso el cinéfilo se abastecen mayoritaria o totalmente del material contrabandeado hasta el punto que esto ha llegado a formar parte de su cultura. De este modo una autoridad que vive en el mundo de las ideas y cree que estamos en Japón, Europa o Estados Unidos donde basta con hacer cumplir la ley para que el consumo cultural sea absolutamente formal muestra un desconocimiento absoluto de su entorno.

Añadamos un comentario adicional respecto al caso concreto de AnimeH. En todos sus años de funcionamiento se han preocupado de proyectar siempre series de estreno, recién subtituladas, las cuales jamás pasarían en la televisión de señal abierta, ni siquiera en el cable (créanme, la progamación de Animax deja mucho que desear y si se da el caso de que saquen algo bueno y nuevo sus doblajes hieren al buen gusto). Con las otras proyecciones canceladas, como las de cine, lucha libre y telenovelas asiáticas hay un daño menor con la pérdida, pues mucho de lo que se ve ahí sale en la televisión o, en el primer caso, se dispone ya de cineclubes y de muchas buenas proyecciones abastecidas por audiovisuales. De las proyecciones animescas se puede decir que han cumplido un rol en cierto modo pedagógico pues han dado a conocer ciclo a ciclo a los aficionados menos enterados lo más representativo del género en nuestro tiempo. Una de los argumentos que la DAES ha esgrimido contra sus actividades es el recolectar donaciones de los asistentes con fines de lucro. Fuera de que las cantidades recabadas eran ínfimas y se destinaban a comprar material para un mínimo de publicidad, el argumento resulta verdaderamente irrisorio. Lo que no conocen quienes tan alegremente atacan este entretenimiento es que las ganancias si se mostrasen series originales no irían al autor sino a compañías norteamericanas que han adquirido la licencia. Pero esto no es verdaderamente lo relevante sino el hecho de que las principales ganancias de la industria del anime no proceden de la venta de las series en sí sino del merchandising relacionado a ellas (siguiendo el patrón que tan conocido de George Lucas con Star Wars) . Los fans más acérrimos, por cierto, son ávidos consumidores de estos productos, que compran importados haciendo a veces gastos nada despreciables. Por otro lado, en el mismo Japón, donde podemos esperar que la ley se aplique con mucho mayor rigor, se tolera la venta en ferias de versiones de los mangas en circulación hechas por aficionados. Es decir, los catolicinos pretendemos en este caso ser más papistas que el papa.

¿Tan sólo aplicación desmedida de las normas?

Con todo lo dicho creo que puedo decir sin temor a equivocarme que la DAES ha cometido un atentado real contra el derecho a la cultura pues priva a los afectados de la que es prácticamente la única fuente de acceso a muchas de sus manifestaciones. Se supone que uno de los fines de la universidad es promover el mayor número de actividades culturales de parte de los estudiantes, pero con este acto no hace sino poner trabas al dinamismo que en todo este tiempo se ha alcanzado. Así, en su rigor de imponer las normas terminan siendo como Creonte, quien atrajo el dolor y la ira de los dioses antes que la paz con su celo en castigar a la estirpe de Edipo
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Quiero creer que ha sido un rigor exagerado lo único que ha conducido a la prohibición de estas proyecciones. Sin embargo, temo que podrían haber existido otras consideraciones en esta decisión intempestiva. Según tengo entendido algunos estudiantes se quejaron del contenido "inapropiado" de algunos de los animes presentados en AnimeH (a pesar de que nunca se pasó pornografía ni nada que pudiese parecer muy controversial o escabroso por estos lares) y esto podría haber servido como una justificación para tomar cartas en el asunto. Si es así estamos ante un peligro gravísimo y nuevamente frente a una flagrante inconsistencia: en la misma semana en que la universidad conmemora los derechos humanos atenta contra uno de los más significativos, la libertad de expresión. Este es un hecho que nos debe invitar a reflexionar. Al margen del interés que tengamos en el anime o cualquier cosa que se pasase en los jueves culturales no podemos admitir que no se deje a los aficionados de nuestra propia universidad tener la iniciativa de presentarlo porque le disguste a unos. Si es así en un futuro podríamos hacer lo mismo con quienes quieran presentar teatro, cine o exposiciones "de mal gusto", hablar de temas "difíciles" o criticar "de más" al gobierno o a nuestras propias autoridades. La lucha contra moseñor Cipriani sería en vano aún si no nos venciese judicialmente si es que se empieza a socavar lo que nos hace ser una universidad democrática, pluralista e interesada en promover las diversas expresiones culturales. Deberíamos dar el ejemplo luchando por esto último antes que, con un celo desmesurado, contra la piratería.

Es por todo ello que resulta lamentable que ni un solo representante estudiantil haya dicho nada sobre el tema, posiblemente por desconocimiento o por creer que se trata de algo irrelevante. Sin embargo, despues de todo lo dicho creo que se podrá entender que esto posee connotaciones mucho mayores de lo que podría aparentar a simple vista. Aunque habrán notado y reconozco personalmente una debilidad por el anime -que me permite en este caso argumentar con conocimiento de causa sobre el problema- no considero que ventilar esta preocupación sea un capricho, una agenda de minorías. Creo que esto es algo que debe preocupar a cualquiera al margen de sus preferencias estéticas porque se sienta un precedente preocupante que puede terminar afectando a todos. Por mi parte expreso desde aquí mi completo apoyo a todas las acciones que AnimeH y los demás grupos afectados por la medida realizen ante la DAES y ofrezco interponer mis buenos oficios para llegar a una solución razonable. La iré adelantando desde ahora para que se vea que aparte de criticar es necesario ofrecer soluciones: dado el éxito y la importancia que han cobrado grupos como AnimeH y para que la universidad no se contradiga con el anterior respaldo a sus esfuerzos debería, a través de su sección de audiovisuales, gestionar la adquisición de dvds de anime originales de las series de estreno para las proyecciones que se realizen de aquí en adelante. De este modo, al igual que se ha hecho con ciclos de films como el del Cine Foro y las más recientes del CF de Letras se combinaría calidad y apoyo institucional con lo que ganarían todos: los asistentes, la vida cultural y el pluralismo.

jueves, 2 de octubre de 2008

Asamblea de delegados + reforma del estatuto de la FEPUC + debate accidentado: ¿una decisión precipitada?

Este jueves 2 de Octubre a las 12:30 tuvo lugar una reunión de carácter decisivo para la vida política de nuestra universidad. Hubo asamblea general de delegados (que incluye a representantes supernumerarios de los cursos de las facultades, miembros de CFS, tercios y REAS) con el fin de decidir la reforma del estatuto propuesta por la actual FEPUC. Parece que nuestra actual dirigencia no se ocupó mayormente de los problemas por los que clamaban sus representados por estar muy preocupados en su juego de la CIDJ y tramando este vasto cambio en las estructuras de la federación que seguramente habría de inspirar razonables dudas entre no pocos......... si es que se hubiese debatido y expuesto mínimamente entre la mayoría.

Nadie, fuera de una porción de los representantes estudiantiles y los muy atentos a los avatares de la vida universitaria se enteró de la decisión tan trascendental que iba a tomarse. Ni un solo cartel, ni un solo conversatorio, ni siquiera volantes.......... incluso no se mandaron correos con la convocatoria a los que debían ir!!! Difícilmente puede decirse que dentro de su legado de esta FEPUC esté el haber fomentado la participación estudiantil.

Por mi parte no pude asistir y me siento responsable por no haber aportado algo al debate y quizás haber influido de algún modo en el resultado con mi voto o negativa. Sin embargo, diré en mi descargo que recién supe de pasada de esta iniciativa por un breve intercambio verbal con Ralph Sanchez en una junta de facultad frustrada hace dos semanas por falta de quorum, que después no recibí más información respecto y que, aunque se me mencionó con dos días de anticipación que se realizaría esta asamblea, no se me especificó el lugar ni tuve forma de confirmar el dato. En todo caso solo un miembro del tercio de Letras asistió (justamente quien forma parte de UNES y tenía mejor acceso a la información) y al inicio de la asamblea hubo sólo 28 delegados (37 finalmente) de los que alrededor de 15 habrían sido de de UNES. Me atrevería a decir que hubo mala fe en no informar adecuadamente, en todo caso es una lección de que si uno no es lo suficientemente avezado en esto se encontrará de que se lo margine, por más que esté investido con una misión como representante de la que debe rendir cuentas y a la cual lesiona.

En todo caso será mejor dejar los preámbulos y pasar a la sustancia, ¿cuáles fueron los cambios tan importantes en cuestión? ¿Cuáles fueron el resultado y las incidencias de este debate?

El estatuto de la discordia

Para empezar advertiré a los lectores distraídos que sólo el primero de los puntos se llegó a debatir y, finalmente, a votarse. Por ello es recomendable prestarle especial atención y enterarse de los otros para estas listos para las polémicas venideras.

Para empezar se cambia la conformación de la Mesa Directiva FEPUC (artículo 56 y sgts), cuyo nombre se abrevia a MD FEPUC al reducirse su número de delegados de 12 a 7. Según otras fuentes se disminuirían a tan sólo 4:

a. Secretaría General
b. Secretaría de Vida Universitaria
c. Secretaría de Derechos Universitarios
d. Secretaría de Planeamiento y Difusión

Las secretarías suprimidas en la mayoría de los casos pasarían a ser coordinaciones subordinadas a los secretarios. Cabe destacar que con la modificación se suprimiría la Secretaría de Derechos Humanos (que sería reemplazada por la de Derechos Universitarios) sin dejarle ni siquiera rango de coordinación. Un hecho muy curioso, dado el gran entusiasmo con el que han luchado varios miembros de nuestra FEPUC por los derechos de los jóvenes al insistir en la ratificación CIDJ, ¿o será que eso es algo que no tiene nada que ver? Con este último papelón de la Plaza de la Memoria el 18 de septiembre uno ya no sabe qué pensar.

El fin de estos cambios es, según quienes los han elaborado, incrementar la eficiencia en la labor de la federación. Sin embargo, creo que sería pertinente recordarles que ellos no son gerentes de alguna empresa o institución sino representantes elegidos por los estudiantes para velar por sus intereses. No es que no se deba cuidar la organización y la ejecución de las iniciativas pero esto no debe vaciarse del fin anterior, sin el cual sólo tenemos un gremio que vive para sí mismo y sirve con criterios instrumentales a sus propios fines. No debemos dejar de tener en cuenta, por otro lado, que disminuyendo de tal modo las secretarías se hace lo mismo con la capacidad de deliberación y de plantear disensos, privilegiándose en cambio la centralización y la voluntad de unos cuantos. Asimismo, de haber más de un grupo a la cabeza de la FEPUC se hace imposible plantear una distribución equilibrada de cargos. Esto último puede sonar a repartija para algunos pero bien llevado a cabo es esencial para el equilibrio democrático cuando se tiene una coalición en la dirigencia.

Sin embargo, los cambios no sólo afectan este ámbito, se trata de algo mucho más orgánico. Por los poderes del artículo 28 en la Asamblea de Delegados FEPUC pasará a haber tan sólo un REA y un miembro tercio por cada facultad. Pero eso no es lo peor. A partir de ahora sólo habría de 3 a 5 delegados supernumerarios por cada facultad. No mucho tratándose de miles de estudiantes, ¿no? Y por arte del artículo 43 en la más alta instancia de la Mesa de Presidentes FEPUC junto con el presidente de la FEPUC y los presidentes de los centros federados queda un solo REA, ¿tan mal han estado haciendo nuestros representantes su labor como para que pertenecer a esta Mesa sea más improbable que integrar la exigua delegación estudiantil en el Consejo Universitario?

El cambio no sólo toca aspectos administrativos. De acuerdo al artículo 15 de ahora en adelante sólo podrán ser representantes en la MD FEPUC los alumnos con un mínimo de 12 créditos en el ciclo. Ésta reforma, que sí resulta más razonable que las anteriores (recordemos como en otras universidades como San Marcos se ha dado tanto el caso del dirigente estudiantil que vive de ocupar cargos en vez de estudiar) causó enérgicas protestas del Frente de Izquierda Universitaria (FIU) y de Acción Crítica (ACR) quienes no habían entendido el sentido del texto y estaban seguros de que se privaba a los estudiantes con menos de 12 créditos de participar en la federación o siquiera votar para ella.

Otra propuesta, esta sí a todas luces positiva, fue la contenida en el artículo 98 de crear un fondo para un presupuesto participativo. Esto podría reforzar el funcionamiento democrático del gremio y fomentar el interés de los estudiantes en su dinámica. Sólo cabe esperar que sea verdad tanta belleza.

Espero no haberme perdido entre toda esta disgresión.

Minucias y pormenores de la polémica

Ahora cabe agregar la situación en que se llevó adelante esta asamblea, sus aspectos contingentes pero no por ello menos reveladores. De buena fuente pude saber que el nivel del debate fue muy bajo, que en muchos puntos este degeneró en un intercambio de agresiones verbales y que el manejo que de la situación hicieron los anfitriones de la FEPUC fue entre torpe y hostil hacia sus críticos.

Todo empezó con una discusión, a simple vista bizantina, sobre si la reforma era parcial o total. En realidad de bizantino no tenía nada el dilema, pues de darse el primer caso bastaba con mayoría simple para pasar los cambios. A pesar de la correcta argumentación de los expositores de oposición hicieron una correcta argumentación defendiendo que los cambios eran del segundo tipo (según Renato Constantino esto se debe a que se crean nuevas instancias con las coordinaciones, lo cual representa una modificación integral del estatuto). Empero, los representantes de la federación contraatacaron apoyados por su presidente y literalmente definieron la parcialidad de la reforma.

Claro que los modales no fueron solo de la casa sino que también los hubo por parte de los invitados. Así, en medio del debate, los integrantes ACR y FIU comenzaron a repartir volantes con el texto "Reforma !Así No!" que leyó Jorge Meneses. La MD-FEPUC les señaló con razón que el punto seis estaba fuera de lugar porque era una interpretación equivocada del artículo 15 de la norma por, como he mencionado antes, pensar que se excluía a los alumnos con menos de 12 créditos de toda participación en la FEPUC. Tendré buena fe y confiaré en que esto fue solo producto de no informarse a fondo de la iniciativa.

El debate siguió con ejemplos de distintas mesas directivas de centros federados. En este sentido, en una serie de intervenciones se mostraron contrarios a la reforma por considerar que se confundía una mejora en la gestión con gestión empresarial y se desnaturalizaba de este modo la representación estudiantil. También se criticó al presidente de la FEPUC su manejo de la sesión, en la que a los no-delegados se los limitó a medio minuto de intervención e incluso se llegó a interrumpir descortesmente a una de las participantes. Renato Constantino aprovechó su intervención para protestar por el hecho de que se suprimiese la Secretaría de Derechos Humanos.

En cierto punto Eduardo Valderrama, uno de los voceros de la oposición, pidió una moción de orden para que a la votación se agregue la opción de crear una tercera opción de crear una comisión que elaborase un nuevo proyecto de reforma. La idea se desestimó y ni siquiera se sometió a debate. Este hecho fue el detonante para que once delegados (todos los del FIU y ACR, Valderrama y Krishna Castillo, presidente del CF de EEGGLL) abandonasen el salón. Acto seguido se votó el proyecto con los que quedaron y fue aprobado con o 20 votos a favor, 4 en contra y 2 abstenciones. Finalizada la votación sorpresivamente intervino el ex presidente de la Junta de Fiscales Yturbe para decirle a Salcedo que, a pesar de ser amigos se sentía decepcionado de su manejo de la junta que había llevado a que tantos delegados la abandonasen., aunque eran amigos, se sentía decepcionado.

Lo que se viene

Los resultados darían a entender que el proyecto (al menos en lo que concierne a la MD FEPUC) ha sido aprobado. Sin embargo, los voceros de la oposición ya se han pronunciado afirmando que, de haber llegado a ser un tercio de delegados los que abandonaron la sala el acuerdo sería ilegal (esto explicaría las razones detras del acto, si bien parece que se quedaron cortos por un par de delegados). Por otra parte, dada la importancia del proyecto, debería ser aprobada por referendum entre todos los delegados numerarios.

A pesar de no haber sido testigo ocular de la discusión -o tal vez en parte por esto- tenga la impresión de que un cambio de esta magnitud se ha estado tomando muy a la ligera hasta este momento. Al margen de los méritos o deméritos del texto resulta reprobable que no se haya dado a conocer más el tema entre los estudiantes, lo que podría implicar que, para los propios miembros de la FEPUC, la institución se ha hecho tan irrelevante que lo que se haga con ella no vale la pena ventilarlo de modo que el mayor número posible de gente se entere y opine. Y seguramente este problema se fortalecerá, pues la mayor parte de la comunidad estudiantil verá con apatía esta controversia y ni se molestará en saber qué cambia y qué queda (de hecho creo que a muchos ni siquiera les importaría lo que tanto temen el FIU y ACR). Es lamentable pero con estos sucesos se tiene la impresión de que a muchos les daría igual que la federación siguiese existiendo o no.

Dentro de mes y medio se vienen las elecciones a este órgano. Habrá que ver cómo el tema del estatuto influye en la campaña y si los grupos políticos logran usarlo a su favor, consiguiendo una mayor movilización estudiantil. Es curioso que teniendo una federación lastrada por la impopularidad -cuyo mayor mérito ha de ser no haberse disuelto a lo largo de su período- se aventuren a lanzar una medida tan audaz, quizás queriendo dejar una impronta, quizás calculando que permitirá a su célula mantener su influencia tras las elecciones.

Según he oído de gente que estuvo antes en estas en estas lides, ahora egresada, no es la primera vez que se discute el cambio de estatuto en tiempos recientes. Al parecer hace unos años también se propusieron reformas y unos años antes también. Quizás sólo se trate de una historia ciclica que nosotros actuamos sin darnos cuenta de su naturaleza y que al final lleva a poco o nada. Por eso no estaría de más que todos los que participamos de este drama, ¿o farsa? nos informemos de las anteriores representaciones, tengamos en cuenta ese popular refran de que aquellos que no conocen su historia están condenados a repetirla (que algunos sin razón, en furor nacionalista seguramente, pretenden atribuir a Jorge Basadre). Quizás no haya que tomarse del todo en serio ni desvelarse por este asunto, pues en verdad como representante se pueden hacer cosas que resulten más útiles y menos arcanas para la comunidad de estudiantes. En todo caso puedo inferir que el tema del estatuto será la manzana de la discordia en el proceso electoral, con el intento de capitalizar el apoyo y el rechazo a los cambios. Lo que sí no puedo aventurar es si servirá para aumentar en algo las magras cifras de quienes van a las urnas, de no ser así estaremos ante el mayor fracaso: no conseguir revitalizar la participación política estudiantil.

Nota: No puedo dejar de agradecer a Javier Martell y a Renato Constantino, quienes tuvieron ocasión de asistir al evento, de informarme de sus pormenores. En el caso del segundo también me apoyé en su blog: http://renatoconstantino.blogspot.com/esperando su comprensión y valoración del esfuerzo realizado en analizar desde una perspectiva propia la información proporcionada por el mismo. En futuras ocasiones espero que mi fuente también les sea de alguna utilidad.

lunes, 15 de septiembre de 2008

UNES y la FEPUC: La agenda minoritaria

Este miércoles 17 probablemente tendrá lugar por primera vez en unos años un paro de los trabajadores de la PUCP por conflictos salariales con nuestras autoridades. El jueves 18 estudiantes de varias universidades protestaremos en la plaza Francia en defensa del medio pasaje frente a las alzas inopinadas de las empresas de transportes. Naturalmente esta es la clase de temas que más nos preocupan en este momento y esperaríamos que nuestra representación estudiantil tuviese una participación relevante en ellos, al menos que se pronuncie ¿Y qué hará en estos días la FEPUC, nuestro máximo órgano gremial? Pues sumándose al elevado espíritu de la Semana de Derechos Humanos el 17 dará una conferencia sobre las bondades de suscribirnos sin reservas a la Convención Interamericana de la Juventud (CIDJ) y el 18 aprovechará un evento en la Plaza de la Memoria (conmemorando a las víctimas de nuestra guerra interna) para reunir firmas a favor de lo mismo. De hecho esta no es la primera vez que hacen campaña a favor de la ratificación de la Convención, sino que viene antecedida de varios pronunciamientos y conferencias para sensibilizar a nuestro alumnado de cuan crucial es la adhesión.















¿Será que UNES, el movimiento que maneja esta FEPUC muestra un compromiso apasionado en extender los derechos y la protección del joven y del estudiante que salvaguardaría esta Convención de entrar en vigencia? ¿Será más importante que luchar por un mejor básico, mejor atención en las cafeterías, concesiones mas fiscalizadas, un crecimiento más ordenado de la universidad, la defensa del medio pasaje? No se puede entender por qué si el dichoso tratado es tan bueno ha encontrado tanta controversia en las esferas políticas. Pues resulta que el tema no es tan aséptico como para generar un amplio consenso. Y los mayores interesados no son todos los estudiantes sino un sector más bien minoritario de nuestra juventud porque lo que para muchos está en juego es la posibilidad de que se abran las puertas a cambios legislativos como la aprobación de las uniones gay. Al margen de la opinión que tengamos sobre el asunto no podemos negar que nuestra sociedad es conservadora y que ventilar algo así tan alegremente puede herir susceptibilidades, aún en los círculos más progresistas como el nuestro. Ahora, ¿por qué el empeño de nuestra dirigencia en tocar un tema tan escabroso y dejar de lado otros de mucho mayor consenso e interés? Pues conozco de buena fuente que varios miembros de la cupula de UNES son abiertamente homosexuales. A la luz de este dato todo se vuelve descaradamente diáfano: quienes nos representan a todos los estudiantes están mucho más interesados en promover sus caprichos que en apoyarnos en nuestras causas. Esto es a todas luces una muestra de inmadurez política.

En otras palabras, aunque la iniciativa sea a todas luces de vanguardia, propia del siglo XXI, la mentalidad subyacente reproduce los vicios de un patrimonialismo al mejor estilo de nuestro siglo XIX. Es esa forma de pensar en la que se considera el puesto que se ocupa como un feudo del que se sirve para los propios intereses y la satisfacción del ego. Y en este sistema tampoco se rinde cuentas a nadie ¿Será por eso que desde la actual gestión no se actualiza el web de la FEPUC, sólo ha habido un post en el blog y las pocas encuestas realizadas han sido deleteadas? O también en ese sentido podemos recordar que en la publicidad de muchos eventos de la federación aparece el logo de UNES, como si la primera se asimilase a este grupo y no fuese una institución representativa del conjunto del alumnado en la que ellos son los jefes de turno. Obviamente todo esto evidencia un balance poco positivo a la hora de hacer avanzar la cultura democrática que esta universidad se precia tanto de promover.

UNES es ciertamente un grupo con ciertas contradicciones. Sus líderes, entre ellos el propio presidente Alvaro Salcedo, se declaran sin filiación política y no implicados en actividades proselitistas al margen de la vida universitaria. Sin embargo, varios de ellos, como Mariano Peró, Juan Luis Denegri y el propio Salcedo pertenecen probadamente al PPC. Esto en sí no tiene nada de malo, el problema es que no ventilen más abiertamente su vinculación a este grupo y la significación que ello tiene. Aún más problemático es el hecho de que, debiendo inferirse de esto que se adhieren a la doctrina socialcristiana, anden apoyando causas que parecen ir un tanto a contracorriente de los principios conservadores y que además podrían traernos más problemas con el arzobispado en un momento clave de nuestro conflicto judicial ¿O es que hoy en día ser de derecha es solo apoyar el modelo de mercado y dejar de lado valores que contaron tanto para su ideario como religión, familia y orden?

Este curioso y paradójico pragamatismo parece más bien una muestra de falta de seriedad y ciertamente para un estudiante conservador (lo cual no es sinónimo de partidario de Cipriani) UNES prácticamente no es una mejor alternativa que ACER o incluso el Frente de Izquierda (con la diferencia de que podemos esperar que estos grupos hagan algo más que simplemente apoyar causas avanzadas dejando de lado demandas urgentes). Resulta curioso por ello contrastar con todo esto la labor que ha venido desarrollando la REA (en el que UNES no tiene mayoría y hay una presencia importante de la izquierda pero también de estudiantes independientes y con ánimo de trabajar por los demás) que durante los pocos meses que lleva en funciones ha cumplido en su página, blog y panel con su deber pronunciarse en los distintos conflictos y tópicos candentes que hemos vivido (entre los cuales, curiosamente no se encuentra la CIDJ) y han demostrado logros reales, del que cabe destacar sin duda el haber duplicado la cantidad de libros que se pueden sacar de biblioteca y ampliado un día más la espera. Sin esperar que esto se interprete como una condena a UNES -conozco a gente muy valiosa en el movimiento y sería mezquino negar su capacidad de organización- solo espero que estando ad portas de nuevas elecciones a nuestra federación encontremos esta vez una opción más representativa, con mayor voluntad de trabajo e interés por sacar adelante y en democracia los intereses de la universidad y de sus estudiantes.

Nota 1: Si bien tanto en la web como en el blog de la FEPUC no aparecen en estos momentos encuestas sobre su gestión, en el blog de UNES se pudo encontrar un sondeo entre 96 estudiantes que arrojaba un 69% de desaprobación.

Nota 2 (17 de septiembre): En honor a la verdad y sorprendiendo mis expectativas debo decir que la actual FEPUC sí ha prestado apoyo a la protesta de los estudiantes por el medio pasaje, repartiendo volantes de la manifestación desde el 16 y enviando un comunicado a nuestros correos ese mismo día. Eso no quita que esperaríamos haber visto una labor en este sentido en muchas otras ocasiones en que habían revindicaciones impostergables de parte de la comunidad universitaria.

Agradecimientos por las fotos a

http://losvanguardistas.wordpress.com/2008/09/15/union-estudiantil-y-su-desolador-actuar/

http://renatoconstantino.blogspot.com/2008/09/mi-fepuc-mi-chacra.html

jueves, 28 de agosto de 2008

Celebración con contratiempos: el quinto aniversario de la CVR y el enfrentamiento con infiltrados fujimoristas

Este jueves 28 de Agosto tuvo lugar un evento de gran trascendencia para todos quienes creemos en el valor de os derechos humanos: la conmemoración del quinto aniversario del informe final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación. El evento comenzó alrededor de las 4 de la tarde, por algunos contratiempos llegué recién a las 7 como el único representante del consejo de Letras que hizo acto de presencia. Había en una parte del pasto un conjunto de velas conmemorativas de las víctimas de la violencia, una banda de música folklórica y grupos de actores con trajes típicos de los Andes que se iban presentando frente a una nutrida concurrencia de todas las procedencias: estudiantes universitarios, escolares, grupos parroquiales, asociaciones de víctimas, activistas de diversas ONGs y movimientos de derechos humanos de toda clase.


En ese momento estaba hablando la defensora del pueblo, Beatriz Merino en un interesante discurso en el que resaltaba la lucha de la Defensoría contra la impunidad y la imprescriptibilidad de violaciones de los derechos humanos cuando se ven casos como los de Barrios Altos y la Cantuta o El Frontón y San Juan de Lurigancho. Después siguió la hija del dirigente minero asesinado por paramilitares de Rodrigo Franco, Saúl Cantoral, exigiendo reparaciones y castigo a los culpables. Yo iba paseando de un lado buscando a colegas que hubiesen asistido al evento (nunca tantos como hubiese querido a pesar de la numerosa concurrencia). En eso llegó el plato fuerte: la intervención de nuestro ex rector y ex presidente de la CVR, Salomón Lerner. Su discurso denunciaba los escasos avances en estos años en el cumplimiento del aporte de la comisión, la permanencia de los males sociales que habían dado pie a la violencia y el mantenimiento de un orden político marcado por el primitivismo y la escasa propensión al diálogo de muchos de sus representantes. Y fue justo en ese momento, en una imagen extremadamente gráfica que pareció reflejar todo lo que había diciendo que unas 20 personas se sacaron los polos y mostraron otros con el retrato de Fujimori: eran infiltrados y empezaron a atacar las velas dedicadas a los muertos y a enfrentarse con los asistentes. Su agresión se debía menos a las palabras del orador que al hecho de que la televisión se hubiese puesto a transmitir el evento y quisiesen robarse cámaras.


En ese momento temimos lo peor, ¿se desataría una batalla campal? ¿estarían armados? ¿la policía entraría a dispersarnos? Por suerte no hubo nada de eso. La mayoría de que estabamos ahí demostramos que no eramos la clase de gente a la que se había referido Lerner y sólo coreamos consignas de repudio contra la agresión. Finalmente los invasores fueron dispersados y el evento siguió sin mayores contratiempos (una intervención de Ronald Gamarra y una escenificación de pueblos andinos de clausura seguida por los entusiastas bailes de algunos).

Sin embargo, nos quedó un mal sabor de boca. De repente las palabras de Lerner (y también las de Gamarra) sobre los peligros de la intolerancia y de una reacción antidemocrática que amenazase lo logrado en derechos humanos se volvió algo mucho más vívido. Literalmente, vivimos la amenaza en carne propia. Y por un momento me puse a pensar en el horror de esos asesinos ayacuchanos o de esos mismos pobladores y estudiantes limeños en Barrios Altos y La Cantuta, cuyas vidas fueron cegadas de un momento a otro por la irrupción brutal de unas fuerzas del orden que pisotearon las reglas democráticas con el aval de la clase política, representada, entre sus miembros más "ilustres", por los fujimoristas. Pero no todo fue miedo o amargura, el acontecimiento produjo en mí y seguramente en muchos otros, una reafirmación de nuestra determinación en defender la cultura de paz y los valores democráticos pues cuando estos se degradan las personas están a merced de la horda, ya sea esta de terroristas, paramilitares, agentes del gobierno o simplemente ciudadanos intolerantes.

















Cerraré este comentario con una breve reflexión. Desde que salió el informe de la CVR se la ha calificado su propuesta de derechos humanos como la agenda de una izquierda caviar representada en las ONGs y universidades (la Católica muy notoriamente) desconectada de las opiniones y las experiencias de la gente de a pie. Quizás tengan en parte razón. El interés por el tema ha sido preferentemente el de una minoría "ilustrada" y la la izquierda lo ha apoyado con un entusiasmo mayor que otros grupos, haciendolo aparecer a ojos de fuera como algo exclusivo a su propuesta. Por lo mismo le han dado un enfoque posiblemente más radical que el que tenían en mente muchos comisionados, enfocándose sobretodo en los excesos del ejército con un sesgo que algunos consideran demasiado anticastrense y prestando quizás muy poca atención a los igualmente graves crímenes de los subversivos. Pero de ser las cosas así yo me pregunto, ¿por qué no puede ser la protección de los derechos fundamentales, la reparación a las víctimas de las violaciones a estos y el castigo a los responsables un interés del grueso de la sociedad? ¿que tengamos diferencias sobre como interpretar la labor de la comisión debe impedir que estemos de acuerdo en que se cometieron actos criminales y en que no puede haber justicia sin reparación? No estoy de acuerdo en pensar que haya que ser un radical para apoyar la causa de la dignidad humana, ¿no es acaso este un principio de la fe cristiana arraigada en nuestra sociedad? Este es un problema que nos concierne a todos y merece ser defendida con más entusiasmo justamente por aquellos que están más expuestos al abuso, quienes no son precisamente académicos o estudiantes comprometidos. Esta no es la causa de rojos, azules o verdes, es la causa de la democracia y todos debemos unir fuerzas en su promoción porque en ella gana la mayoría.

Agradecimientos por las imágenes a http://renatoconstantino.blogspot.com/2008_08_01_archive.html

jueves, 17 de julio de 2008

Comentarios sobre la prohibición de fumar en el campus

Ayer apareció un comunicado donde se anunciaba la aplicación en nuestra universidad del Reglamento de la Ley N ° 28705, la Ley General para la Prevención y Control de los Riesgos del Consumo del Tabaco que que –entre otras medidas– prohíbe fumar en áreas abiertas y cerradas de establecimientos públicos y privados dedicados a la salud y a la educación. En el comunicado se anunciaba que, en ese sentido se prohibiría fumar en cualquier espacio, abierto o cerrado, al interior de nuestro campus. Debo confesar que yo no soy fumador y que esta medida no me afecta en realidad en lo más mínimo. Sin embargo, varios amigos aficionados al cigarro me pidieron decir y hacer algo al respecto de algo que consideraban demasiado riguroso y un atropello a sus derechos. Como representante en el Consejo de Letras y teniendo en cuenta mis principios de justicia he decidido pronunciarme cuanto antes sobre el tema.

Un enunciado liberal es que uno puede hacer lo que desee siempre y cuando no haga daño a los demás, ¿el cigarro es tan dañino como para violar la libertad de consumirlo? Que yo sepa han sido los liberales los más entusiastas en llevar adelante esta clase de leyes aunque parezca una contradicción insalvable con sus principios. Después de todo, ¿qué hace al cigarro peor que el alcohól y la marihuana? No soy un entendido en el tema pero me cuesta creer que por estar a unos metros de gente que está fumando en un jardín o frente a una fotocopiadora estemos expuestos a un especial peligro. Del mismo modo, dudo de que el humo de los cigarros dentro del campus pueda ser tan intenso como para producir daños drásticos en el medio ambiente. En realidad los únicos que sufren los efectos del tabaco son los propios fumadores pero, ¿cuántas cosas habría que prohibir con ese argumento?

Francamente todo esto me parece discriminación abierta contra los fumadores. Las campañas "educativas" y medidas como éstas llevan a que se les estigmatize y se les excluya del espacio público. Al paso que vamos sólo se les permitirá fumar en sus casas y eso con suerte, ¿y no están los progres contra toda forma de discriminación? En una sociedad democrática existen una serie de libertades y bienes básicos que no pueden ser dejados de lado para obtener otros secundarios. Aquí en nombre de un bien secundario como es un concepto bastante abstracto de bienestar y de una libertad igualmente secundaria (la de estar libre en todo momento de oler o mirar humos molestos) se sacrifican nada más y nada menos que otro bien como el de la igualdad de derechos y el libre uso del espacio público. No digo que vayamos camino a un Estado policial pero esta clase de regulaciones son más dignas de uno que de un sistema democrático que se respete. De hoy en adelante los que fuman son profesores y alumnos de segunda clase y deben ser castigados por "joderse los pulmones".

A pesar de todas mis críticas creo que esta ley es más producto de un uso deficiente del lenguaje jurídico que de una sincera voluntad represora. El problema es que se ha confundido colegios con universidades en el amplio término de "centros educativos". Olvidan que la universidad no es exclusivamente un centro educativo (como un hospital sí es un centro de atención sanitaria) sino un espacio esencial de vida social para los que estamos en esta etapa de nuestras vidas y que privarnos de su disfrute es algo a lo que no tienen el derecho moral. Dentro de un colegio tiene cierta validez no dejar que los alumnos fumen, pues son instituciones con deberes formativos. En cambio las poblaciones universitarias se destacan por sus fumadores. Sacarlos del panorama es como si dejasen de haber jueves culturales, conciertos o gente vistiéndose como le de la gana.

Así como está la medida es absurda. A pesar de todo lo dicho no estoy siquiera en contra de que sea saludable que haya prohibición hasta cierto punto. En espacios cerrados como aulas, bibliotecas o auditorios es lógico que exista pues la acumulación de humo sí puede molestar a los no fumadores. Al aire libre, en cambio, uno es libre de alejarse de los fumadores, no hay necesidad de echarlos a la calle (sólo faltaría que se les prohibiese también en la calle). La solución es sencilla: que se aplique la norma en aulas y lugares cerrados pero que se dejen las áreas libres (en otras palabras, que las primeras sean áreas de fumadores y las segundas de no fumadores). Al final de toda esta reflexión me parece la alternativa más razonable y como miembro del consejo haré cuanto esté en mis manos para trabajar con mis colegas en apoyar toda propuesta en este sentido.

Considero que el reglamento tal como está resultará inaplicable en nuestro campus. No sólo los estudiantes fumadores buscarán tenazmente sus nichos para fumar sino también los profesores, ¿alguien ha pensado en prohibirles fumar dentro de sus oficinas? Porque por un lado es difícil considerarlas como lugares públicos y por otro sería una invasión demasiado descarada a su privacidad que se metan a imponerles esa norma. Lo más probable entonces es que sean los profesores y las propias autoridades los primeros en violarla, ¿Salomón Lerner no es por ejemplo aficionado al cigarro?. En el fondo eso no tiene nada malo sólo que es lamentable que los estudiantes no tengan la oportunidad de ocultarse al igual que ellos en las largas horas en la universidad pero fuera de las aulas. Por tanto lo menos que se esperaría que hagan cuantos se sientan afectados sería que se movilizen para defender sus derechos. Lo contrario no haría honor a nuestra reputación de alumnos comprometidos y pluralistas, ¿si no vamos a hacer nada cuando nos discriminan por fumar qué haremos cuando el cardenal trate de invervenir nuestra universidad?

domingo, 13 de julio de 2008

El afan de ganar más: rechazan pedido de Letras de no aumentar número de ingresantes

En mis dos primeras en el consejo surgió un tema de especial interés para toda la universidad. Lo que resultó de él fue bastante revelador de cuáles son las prioridades de quienes conducen la Católica. Temo que no pocos compartirán mi malestar al leer esta noticia.

Hace unas semanas Fidel Tubino, decano de Estudios Generales Letras presentó a la Oficina Central de Admisión una propuesta para mantener en 1400 el número de ingresantes para el 2009 (una cifra ya de por sí bastante alta) y de aumentar la cuota de los ingresos por ITS y Tercio Superior, que son las que reciben gente con mayores calificaciones. La propuesta fue aprobada por la oficina. Nuestra primera sesión como consejo el 3 de julio empezó precisamente tratando ese asunto y estuvimos de acuerdo por unanimidad en no aumentar el número de vacantes. Esperábamos que se tomase en cuenta nuestra preocupación. Sorpresivamente en la siguiente sesión del 10 de julio se nos dijo que el día anterior se había rechazado la iniciativa en el consejo univeritario, de hecho aparte de nuestro decano y de los representantes estudiantiles en la instancia (que no son un tercio de los miembros como reclamamos) nadie votó en contra del aumento, a pesar de los arguementos presentados por la Oficina de Admisión. El plan es aumentar el próximo año en 150 el número de ingresante sólo a Letras (en el caso de Ciencias podemos esperar lo mismo o más) y serían otros 150 más cada año.

¿Qué motiva a la universidad a seguir incrementando su alumnado aún contrariando la opinión de sus Estudios Generales? Según se nos dice es para realizar obras como la ampliación de la Biblioteca y del Comedor Central pero, ¿el problema con éstos no es acaso y en primer lugar el exceso de estudiantes? La infraestructura de Letras pasa por crecientes dificultades para afrontar el flujo de estudiantes: se hacen colas en las fotocopiadoras, faltan aulas, las salas de cómputo y de estudios no se dan abasto. A nuestra facultad no se le han dado, como ha dicho nuestro decano, el tiempo ni los recursos necesarios para adaptarse a éste crecimiento, ¿cuándo estarán haciendo un tercer piso por ejemplo? Sin embargo, los problemas más serios no pasan por la infraestructura sino por la superestructura. Con ésto me refiero a que no alcanzan profesores para cubrir la demanda académica. El resultado: se recurre a cientos de profesores contratados y no titulados sin la preparación adecuada para dictar y los docentes más antiguos -sobretodo los de Humanidades- no se dan abasto para dictar los numerosos cursos que se les asignan, eso sin contar la necesidad de contratar más personal administrativo para atender los servicios crecientemente demandados y los problemas administrativos. Si la situación es así ahora si sigue aumentando la población estudiantil es evidente que tenderá agravarse.

El aumentar los ingresos parece ser la única prioridad de nuestras autoridades en nuestro tiempo. Cualquier otro criterio y objetivo se supedita a este fin. Y parece que la calidad académica y nuestro propio prestigio estarían quedando relegados, como en cualquier universidad empresa. Como muestra de ello podría verse en el caso de ese terreno al lado del centro cultural. Se barajaba la idea de construir ahí edificios para albergar cursos de maestría de nuestra universidad ¿Qué se ha hecho con él ahora? Venderlo para construir oficinas y alquilarlas. Esto parece ser una de tantas manifestaciones de ese espíritu para el que el dinero es un fin y no un medio. Nuestro fin como institución es crecer, no simplemente ganar más. Aparte, si aumenta la población estudiantil se necesitarán siempre más recursos, más infraestructura, más profesores, más personal, por eso mismo más ingresos. Y que nos queda ahí: básicamente o subir las pensiones o seguir aumentando la población y generando más demandas ¿Se necesita ser especialmente brillante para ver que con eso se está generando un círculo vicioso?

Que yo sepa las grandes de estudio, las verdaderamente prestigiosas ni se llenan de estudiantes ni tienen como prioridad hacer dinero. Y eso es lo que muchas veces las diferencian de una universidad empresa o de una pública de mala calidad. En todo caso puede ser que esté siendo demasiado pesimista. Tal vez los planes de nuestra universidad funcionen y nos aseguren un futuro tan o más brillante que nuestra historia en las últimas décadas. Pero me reservo el derecho a dudar. Y desearía que decisiones tan importantes, que impactan tanto en nuestra vida como institución y que pueden causar malestar entre alumnos y profesores se debatiesen más antes de tomarse. No creo que es algo que deba salir directamente del pequeño círculo de la asamblea universitaria en donde predominan el rectores, los vicerectores y directores académicos. Sería sano que este asunto pasara por una discusión mucho más amplia que implique a sectores amplios y que, si es posible, sea revisado por la asamblea universitaria, que es sin duda una institución más representativa.

Desde este espacio y como representante de Letras, la unidad afectada por esta medida cumpliré con mi deber de promover este debate y de informarle sobre el tema. En este sentido, durante estas vacaciones estaré trabajando para que otros cuerpos estudiantiles se pronuncien y fijen una posición definida sobre el tema. Se está definiendo nuestro futuro como institución, nosotros somos quienes la sostenemos como institución y tenemos derecho a hacer oír nuestra voz en la decisión que se tome.

domingo, 22 de junio de 2008

Presentación del secretario general del APRA, Mauricio Mulder, en la Católica: Una pregunta incómoda

El jueves 19 de junio tuvo lugar en el aula L 105 de Letras la conferencia ¿Qué es ser aprista hoy? En la que se presentó el secretario general del APRA, Mauricio Mulder.
Durante su presentación y con exhaltación oratoria, el señor Mulder acusó a la comunidad universitaria y a la sociedad en general de tener un persistente sentimiento de antiaprismo que sería la razón de todas las críticas que les hacemos. Igualmente alabó la labor del actual gobierno e insistió en que el APRA es de izquierda y está comprometido con lograr el cambio social en las presentes circunstancias de auge económico, acusando de mala fe a quienes los acusan de derechizarse o de no cumplir con sus promesas. No soy nadie para rebatir estas afirmaciones, puede incluso que tenga razón y que quienes tengan dudas razonables de su labor tengan mala fe, no sepan ver bien la realidad o sean sencillamente impaciente. Tampoco pienso hablar de eso. Lo que me interesa mencionar es cuanto habló de la necesidad de una cultura democrática, de como el que acumula mucho poder hace mal a la sociedad y de cuánto apreciaba el ambiente pluralista y abierto al debate de ésta universidad (su alma mater) Lo digo porque, a pesar de haber sido de lo que más habló, la organización del evento parecía contradecir un tanto sus palabras. A diferencia de otros de temática polítca como el de ¿Qué es ser de izquierda en el Perú de hoy? no se permitió a los alumnos intervenir libremente, haciendo presentando sus inquietudes a mano alzada. En cambio, solo nos permitían dejar nuestras preguntas en papelitos, de las que Mulder escogería las más convenientes.
Ello provocó airadas reacciones de los estudiantes, casi un tumulto, que era respondido con hostilidad de parte de los organizadores, que llamaban al orden. En ese momento sentí que era mi deber tomar, como representante de Letras, de tomar la palabra. Me puse de pie, sin vacilaciones reclamé el derecho de mis compañeros a manifestarse espontáneamente una vez que había acabado la presentación. Intentaron callarme, insistí, la gente me apoyó. Entonces le mencioné a Mulder del conflicto que tenemos con Cipriani, le di a entender lo llamativo que nos resulta a todos que su ofensiva se haya producido en el actual gobierno (donde, como todos saben, está su aliado Rafael Rey) y le recordé de los inicios de la carrera política de Haya, luchando por la autonomía universitaria y contra la consagración del Perú al Sagrado Corazón, todo esto para llegar a la pregunta del millón......... ¿Cuál es su postura y la del partido ante este conflicto? Ovación de los asistentes. Mulder se pronunció a favor de nosotros, también lo ovacionaron y lo tendremos en cuenta cuando haya que defender nuestra causa.
Aún hubo otro momento en que debí salir a tomar la palabra. Un tanto cínicamente para muchos de nosotros Mulder nos dijo que su partido, que antes había participado en paros durante el gobierno de Toledo y ahora los condenaba, lo hacía porque en ese entonces ellos eran el gobierno y ahora la oposición. Ante los cuestionamientos del estudiante que había escrito esa pregunta sobre si eso justificaba acciones tan hostiles contra los manifestantes, se le dijo que no interrumpiese !A pedir aclaraciones sobre algo que había preguntado! Hubo indignación entre los estudiantes, vi que era hora de salir de nuevo en su defensa. Le hize un comentario algo irónico ¿En las conferencias de prensa los periodistas dejan en papelitos sus preguntas a los políticos? Nueva ovación. Esta vez la respuesta no fue tan amable, se comparó a gente con nosotros de figuretismo, al igual que los agitadores que convocan constantemente a paros. Personalmente no me considero un simpatizante del señor Huamán ni estoy seguro de si convenga tanta agitación, así que no entiendo la comparación ¿O es que invocar el juego limpio y democrático en igualdad de condiciones para todos es ser un agitador? No sé de cuando aquí la imparcialidad es subversiva. Como dirían otros en otras situaciones, solo hacía mi trabajo.
Debo mencionar antes de terminar que recibí de miembros de Acción Crítica denuncias de que personal que iba con Mulder les estuvo tomando fotos mientras presentaban un panel con críticas al gobierno de Alan García, al que algunos apristas tildaron de hostil. La verdad que el ambiente del evento era más bien el que parecía hostil. En todo caso espero ver pronto a otros de nuestros movimientos políticos presentándose (y los recibiremos a todos con los brazos abiertos, sean del PPC o del PNP), espero ver solamente un ambiente más distendido, más distendido, sin tanta seguridad y papelito manda. En la Católica somos equilibrados y democráticos. El tercio del que soy miembro es una muestra y esperamos que nuestros compañeros sigan el ejemplo en otras ocasiones que se nos presenten.